Comprar desde el extranjero: cómo se hace a distancia
Muchos de nuestros clientes compran en Puerto Vallarta viviendo en Estados Unidos, Canadá o Europa, y lo hacen sin pasar meses aquí. Se puede comprar a distancia y con toda seguridad, siempre que cada paso quede bien hecho: quién firma, cómo viaja el dinero y quién lo acompaña a usted en su idioma. Aquí le explicamos cómo funciona.
La compra final se firma ante un notario mexicano. Usted puede venir solo a esa firma, que es un viaje corto, o no venir en absoluto: para eso existe el poder notarial. Usted firma en su país un poder ante un notario local y lo legaliza con una apostilla, que es un sello internacional reconocido entre países, o lo firma en un consulado de México; con ese poder, una persona de su confianza o de nuestro equipo firma por usted en Vallarta. Los acuerdos previos, como la oferta y el contrato con nosotros, se pueden firmar en línea, y todo el proceso lo sigue por videollamada y correo.
El dinero de la compra se envía por transferencia bancaria internacional a México, no en efectivo: la ley contra el lavado de dinero prohíbe pagar grandes sumas en efectivo, y una operación seria siempre deja el rastro del banco. Conviene avisar a su banco del envío, prever la comisión y el tipo de cambio del día, y transferir cuando la operación ya está formalizada, a la cuenta que indique el notario o la parte vendedora. Nosotros coordinamos con usted los tiempos para que el dinero llegue justo cuando toca.
Un comprador extranjero normalmente paga de contado. Los bancos mexicanos rara vez dan una hipoteca a quien no reside ni tiene historial de crédito en México; sí existen algunas opciones de financiamiento del desarrollador, sobre todo en preventa, y de prestamistas que trabajan entre fronteras, pero suelen ser más caras. Muchos compradores prefieren usar el crédito de su propio país, por ejemplo una línea sobre su casa de allá, y pagar aquí de contado. Le ayudamos a ver qué opción le conviene y a preparar lo que le pidan.
En México, al comprar paga los gastos de cierre y el impuesto de adquisición, y al vender el impuesto sobre la ganancia; todo eso se lo explicamos en las guías de impuestos, y su notario le da la cifra exacta de su caso. Aparte de eso, su país de origen puede pedirle que reporte la propiedad o las cuentas que tenga en el extranjero: en Estados Unidos, por ejemplo, el IRS lo exige, y en Canadá la Agencia de Ingresos (CRA). Eso ya corresponde a su lado de la frontera, así que consúltelo con su contador allá; nosotros no damos asesoría fiscal de otro país, pero se lo advertimos para que no lo tome por sorpresa.
Acompañar a quien compra desde lejos es justo lo nuestro: le atendemos en español, inglés, francés o chino; coordinamos al notario, al banco del fideicomiso y las traducciones que necesite; y le mandamos fotos, videos y recorridos descritos para que conozca la propiedad sin verla en persona. Usted decide desde su casa, con la misma información que tendría estando aquí.
- Se puede comprar a distancia: usted viene solo a la firma, o da un poder notarial (apostillado en su país o firmado en un consulado de México) para que alguien firme por usted.
- El dinero viaja por transferencia bancaria internacional, nunca en efectivo (lo prohíbe la ley antilavado): avise a su banco y prevea la comisión y el tipo de cambio.
- La mayoría de los extranjeros compra de contado; los bancos mexicanos rara vez prestan a no residentes. Hay financiamiento del desarrollador o de su propio país.
- En México paga impuestos al comprar y al vender (vea las guías de impuestos); su país de origen puede pedirle reportar la propiedad, así que consúltelo con su contador allá.
- Le acompañamos en su idioma y coordinamos notario, banco y traducciones, con fotos y recorridos descritos para que decida a distancia.
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